AUGUSTO ALVAREZ RODRICH

Director del Diario Perú 21

lunes, agosto 07, 2006

OJO CON LAY SUN

La tiene difícil, pero su posibilidad no es nula.

Humberto Lay Sun, el líder de Restauración Nacional, se acaba de lanzar a la piscina de la competencia municipal de Lima. Aunque esta ya parece tener un nadador de alto calibre como el actual ocupante del cargo, ya se sabe que, en materia electoral peruana, uno nunca sabe el resultado final hasta que el proceso termina.

Por ello, la posibilidad de que él llegue a convertirse en el candidato sorpresa de esta elección, y de que no tenga un piscinazo, debe ser su principal apuesta.

El pastor Lay tuvo un debut relativamente exitoso en la reciente elección presidencial al lograr más de medio millón de votos que representaron el 4.4 por ciento de la votación válida. De estos, un poco más de doscientos mil provinieron de Lima, la ciudad que ahora pretende gobernar.

No es mucho ni le alcanza para triunfar en la elección municipal de noviembre próximo, pero tampoco es poca cosa si se tiene en cuenta que dicho respaldo le permitió ubicarse en el sexto puesto de la competencia general.

A favor de Lay juega su estilo personal calmado y ordenado que proyecta, en general, una buena onda. Parece, por sus rasgos físicos, una especie de Fujimori renovado, aunque en su caso es evidente, por lo mostrado hasta el momento, que posee un apego democrático y respeto por los derechos humanos, lo cual se evidenció con su participación en la CVR.

Asimismo, Lay podría acabar teniendo el respaldo del Apra, un partido que si bien no pesa mucho en Lima, sí le ofrecería al elector la expectativa de una gestión municipal fuertemente respaldada por el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, el factor que podría ayudar más a Lay es el autismo político que proyecta su principal rival, Luis Castañeda Lossio, quien a pesar de tener una elevadísima aprobación, no se le ve ni en pintura, con lo cual podría estar abriéndose un flanco importante. Asimismo, su gestión posee algunos aspectos débiles en la percepción de la opinión pública, como es el de la seguridad ciudadana.

Así, Castañeda es el favorito obvio, pero si su candidatura tuviera un traspié, la de Lay podría agarrar viada.