AUGUSTO ALVAREZ RODRICH

Director del Diario Perú 21

domingo, setiembre 17, 2006

JUECES Y PERIODISTAS : LOS CASOS INJUSTOS DE BETO ORTIZ Y MAURICIO AGUIRRE

Jueces y periodistas solemos tener una relación difícil que se ha vuelto a evidenciar con la detención, con las manos en la masa, de un vocal supremo.

Esto obedece a que los dos oficios comparten la función de 'juzgar', los magistrados con sus fallos en las cortes y los periodistas con sus opiniones en los medios. Pero nosotros solo damos cuenta a la opinión pública, ellos sentencian, y los procedimientos son diferentes. Los de ellos, lentos y regulados; los nuestros, ágiles e informales. Quizá eso explique la dificultad para entendernos mejor.

Ambos debemos, además, cumplir nuestra misión con rigor e independencia de cualquier interés particular. Servimos a la ciudadanía y debemos actuar según nuestra conciencia, le duela a quien le duela.

Como es obvio, sin embargo, no siempre es así. Por un lado, no se puede poner las manos al fuego por todos los periodistas y, lamentablemente, en el gremio hay más de un filibustero. Por el otro, varios jueces actúan mal y sus penurias las damos a conocer nosotros, lo cual alimenta el encono de algunos magistrados hacia los periodistas. Pero, a diferencia de los jueces, donde se cumple lo de 'otorongo no come otorongo', el barrio periodístico es, más bien, uno de broncas.

Quizá por estas diferencias de enfoque, cuando los periodistas caemos en las manos de los jueces, nos suelen tratar muy mal y hasta con injusticia. Eso es lo que está ocurriendo actualmente -como lo ha destacado IPYS- con los periodistas Beto Ortiz y Mauricio Aguirre.

Aguirre enfrenta la posibilidad de prisión de ocho años por difundir un video de Alberto Fujimori con el Consejo de Defensa Nacional. Ortiz tiene una orden de captura en un juicio por, supuestamente, haber ocultado el audio de César Almeyda, un proceso en el que los magistrados han asumido -erradamente- que la prensa debe entregar a la justicia información aún no publicada sobre un hecho delictivo, lo cual limita el periodismo de investigación.

Ambos solo cumplían su misión periodística, y eso es lo que no están entendiendo las autoridades judiciales que, injustamente, los acusan.