AUGUSTO ALVAREZ RODRICH

Director del Diario Perú 21

domingo, setiembre 03, 2006

PAPA CALIENTE : PROTESTA REGIONAL ES EL GRAN PROBLEMA DEL GOBIERNO

Los incidentes en Cajamarca en relación con Yanacocha -el primer conflicto de importancia que le toca resolver al gobierno actual- constituyen una señal de por dónde van a venir los problemas principales del gobierno de Alan García.

No van a partir desde un Congreso confundido, ni desde un sindicalismo debilitado ni, tampoco, desde una oposición política carente de liderazgo, sino desde las regiones más pobres que -como Cajamarca- tienen muchos años de atraso y donde las oportunidades son escasas.

En este sentido, sería un error interpretar que el reclamo de los cajamarquinos parte únicamente de su mala relación con la empresa minera. Ciertamente, deben haber varios problemas por resolver en dicha vinculación, pero el tema de fondo en la protesta no es otro que la pobreza extrema que impera en la zona debido a muchos años de falta de políticas eficientes para atender las condiciones de vida básicas de dicha región, al igual que de muchas otras del país.

Esta situación produce no solo pobreza material sino -quizá con mucha justificación- un rencor profundo y una desconfianza hacia la autoridad y hacia todo lo que signifique islas de progreso, como lo es una operación minera exitosa como la de Yanacocha.

Los incidentes se producen, paradójicamente, justo después de que se haya acordado el aporte especial de las mineras por las ganancias elevadas que han obtenido debido a los altos precios.

Es probable, sin embargo, que, ahora que habrá estos quinientos millones de soles anuales para asuntos sociales en las zonas mineras, los conflictos se acrecienten. Con frecuencia, estos problemas se agravan cuando se discute cómo distribuir los excedentes económicos.

La respuesta a esta situación es compleja, además, por la carencia de partidos políticos con la capacidad de representar adecuadamente a la población, lo cual genera que la protesta sea más difícil de canalizar. Esta será, sin duda, la fuente de problemas más difícil del gobierno.

Sin reformas de fondo y de largo aliento, no habrá solución estable y definitiva a estas bombas de tiempo.