FEDERICO DANTON : LAS CONSECUENCIAS POLITICAS DE UN HECHO PRIVADO
De acuerdo con lo señalado ayer en dias pasados sobre el tratamiento periodístico de los asuntos privados de las personas públicas, una vez que el propio presidente Alan García admitió que tiene un hijo nacido en febrero de 2005, sí corresponde informar apropiadamente a los lectores , sobre algo que, sin duda, es una noticia.
En tanto lo ocurrido no tiene una incidencia sobre el presupuesto público, ni está vinculado a un tráfico de influencias, ni existe un reclamo para el reconocimiento de la paternidad, el asunto sigue perteneciendo a la esfera personal y no debería originar, por tanto, condena ni elogio en ese terreno.
Pero, al haberlo hecho público él mismo, sí da lugar a un tratamiento noticioso y editorial, no en cuanto a sus efectos en el ámbito personal, toda vez que cada cual maneja sus asuntos privados como mejor le parezca o pueda hacerlo, sino en relación con las eventuales consecuencias políticas que pueda implicar.
Todo acto presidencial suele tenerlo y este no es la excepción. Desde una óptica política, cabe destacar la manera como García ha manejado la situación en el ámbito público, admitiendo al hijo y evitando los efectos devastadores en su imagen que sí tuvo en el ex presidente Alejandro Toledo su relación con su hija Zaraí.
Entonces, como se comentó en este mismo espacio hace cuatro años, el clamor nacional para que Toledo solucionara el 'caso Zaraí' no era una intromisión en su vida privada sino un reclamo para que pudiera gobernar.
Cualquiera que atraviese por un dilema personal merece comprensión y respeto por su intimidad. Pero cuando un asunto privado puede llegar a afectar el desempeño público de un Presidente, este tiene la obligación de resolverlo con el fin de que no pierda la credibilidad que requiere para gobernar el país.
En este sentido, la manera como García ha manejado la admisión de su sexto hijo le ha permitido devolver el tema del terreno público al que se estaba asomando, al privado, con lo cual ha minimizado el efecto político negativo que este hecho habría tenido.


