AUGUSTO ALVAREZ RODRICH

Director del Diario Perú 21

domingo, junio 24, 2007

MAL HECHO : EL PRESIDENTE QUE JUSTIFICA EL FIN POR LOS MEDIOS

"No crucen adjetivos por periódicos. ¡Mal hecho!, ¡mal hecho!, ¡Silencio!", sentenció hace una semana el presidente Alan García para cuadrar a Mercedes Cabanillas y Jorge del Castillo por los dardos que se lanzaban, a través de la prensa, por la elección escandalosa de los magistrados del TC.

Lo paradójico de la arenga radica en que les pidiera, a través de los medios, que no usen la prensa para airear cuestiones que, en su elevada opinión, deberían ser tratadas en privado.

Que el presidente es un inconsecuente con su propia prédica se constata en que el jueves pasado despidió, a través de los medios, a las cabezas de Proinversión y Ositran con la justificación de que ambos carecen del 'corazón' requerido para acelerar la carretera Interoceánica.

Por ignorancia o por interés sospechoso, el presidente está mintiendo, pues las licitaciones del proyecto se están 'demorando' -como lo ha recordado el contralor- por la necesidad de evaluar, con el rigor requerido, los cambios que se le han hecho a una carretera que partió mal desde su inicio, no por la inconveniencia de realizarla, pues se trata de un obra necesaria, sino porque su diseño obedeció al interés de los constructores y no a los del Estado y del país.

Eso debería saberlo García antes de estar enviando a sus edecanes a las entidades mencionadas para acelerar los trámites.

Así, el presidente falla en el fondo y en la forma. En el caso de Ositran, lo que ha hecho es ilegal pues se trata de una entidad con autonomía y protección ante estos empellones políticos. Y en el de Proinversión, si bien él tiene la facultad de designar a su responsable, hay maneras de pedir una renuncia. Hacerlo a través de un medio lo muestra como un prepotente.

Antes, debería haber consultado con alguno de los ocho ministros que forman su directorio, quienes ahora se suman al cargamontón. Que los de Vivienda, Energía y Agricultura -este último disfrazado de Manco Cápac ayer en Puno- avalen la ilegalidad y la prepotencia es una vergüenza. Igual los van a botar a ellos cuando ya no sirvan al interés político del presidente.

domingo, junio 03, 2007

MEJORES CONGRESISTAS

La bicameralidad parece contar con los votos suficientes en el Congreso. El obstáculo principal es la oposición de siete de cada diez peruanos. Hay que entender por qué.

En este debate existen argumentos válidos para ambas opciones. Como ya se ha mencionado en esta columna, a nosotros nos parece que la bicameralidad ofrece mayores ventajas para un mejor proceso legislativo.

Se debe prestar atención, sin embargo, a lo que está manifestando la opinión pública. Su objeción está centrada en la creencia extendida de que una cámara adicional significará un gasto mayor y la presencia de más parlamentarios en busca de un beneficio particular, sin que esto implique un beneficio para la población.

Las denuncias recientes sobre el desempeño de algunos congresistas refuerzan, lamentablemente, esta percepción. Por ello, es probable que cuando la gente se opone a la bicameralidad en realidad se está oponiendo al Congreso en su conjunto.

Esto lleva a pensar que la ciudadanía está demandando un mejor Congreso que el que hemos visto en las últimas dos décadas, un reclamo que, sin duda, es muy justificado.

Eso es lo que no puede dejar de abordar el debate sobre la bicameralidad. Y debe hacerlo sin recurrir a argumentos chabacanos y demagógicos como el de que las dos cámaras significarán un mayor gasto. El punto central no es ese sino el de cómo mejorar la calidad de la representación parlamentaria, lo cual incluye, sin duda, la necesidad de conseguir mejores congresistas que el promedio de los actuales.

Porque, vamos, cuando se habla de un Senado de cincuenta integrantes, uno se pregunta, con razón, si en el Congreso actual existe ese número de miembros que supuestamente conformaría una cámara alta de calidad. La repuesta es, lamentablemente, negativa.

Por dicho motivo, es indispensable que la restitución de la bicameralidad sea parte de un conjunto de otras reformas que, simultáneamente, apunten a mejorar la idoneidad y decencia de las personas que lleguen al Congreso. Ese es el tema medular en este debate, porque eso es lo que la gente está reclamando con urgencia.