NO SON CLONES
La escena difundida por 'La ventana indiscreta' en la que Evo Morales comenta, junto a Alan García, "se ha acomodado a mi derecha, por si acaso", y en la que el presidente peruano le responde "cómo jodes, ¿no?", grafica bien el matiz que tuvo el rápido e inusual paso por Lima del jefe de Estado boliviano.
No se puede decir que el presidente Morales sea el rey de la diplomacia. Las visitas entre jefes de Estado suelen servir para estrechar lazos, rozar en privado y con cuidado extremo las diferencias vinculadas con la agenda bilateral -pues las discusiones de fondo las realizan las cancillerías-, y tomarse unas fotos que proyecten la imagen de fortalecimiento de la relación bilateral.
Morales hizo lo contrario. Su visita pareció más enfocada a marcar diferencias con García que a tender puentes. A ello apuntaron sus críticas al esquema económico que se aplica en el país y al TLC, así como su defensa del ALBA, el cual es desdeñado por el gobierno peruano.
Tampoco se cuidó en las formas. Desde recordar que la primera vez que estuvo en Lima fue en 1989, cuando Alan García "era más flaco y más antiimperialista" -lo cual, siendo cierto, no suele ser el lenguaje propio de una visita oficial-, hasta presidir un mitin proselitista en Villa El Salvador en el que invocó a los grupos de izquierda y cocaleros a unirse al ALBA.
La realidad es que las diferencias entre los gobiernos del Perú y Bolivia -al igual que los de Venezuela y Ecuador- saltan a la vista. Ese es, sin embargo, el espacio geopolítico del momento y en ese habrá que interactuar.
Por ello, ha hecho bien el gobierno peruano en no hacerse mala sangre con los desatinos diplomáticos de Morales. A ello apunta el comentario del presidente García de que "no somos idénticos, no somos clones, pero luchamos por los mismos objetivos, el futuro dirá quién arribará más prontamente el problema de la justicia social", a la vez que ofrecerle apoyo a Bolivia en su demanda por la salida al mar.
Lo cierto es que el barrio regional está muy movido. Mejor no moverlo más y tratar de llevar la fiesta en paz.


