DILEMAS PERIODISTICOS EN UN MOMENTO COMPLEJO
El clima político está, sin duda, enrarecido por una serie de denuncias sobre irregularidades de distinto calibre hechas a congresistas -principalmente de oposición- cuyo comportamiento refleja un entendimiento frágil del lindero indispensable entre lo público y lo privado, y que tienen en común haberse aprovechado del poder con fines particulares.
Es obvio que estas denuncias mellan el prestigio de la política y de sus instituciones principales -como el Congreso-, aunque este efecto negativo se puede paliar con el rigor con que las entidades oficiales pertinentes procesen la irregularidad y apliquen la sanción respectiva.
Esto plantea un desafío complejo a los medios de comunicación. Se alude, ciertamente, a la prensa independiente, no a la que actúa por encargo de intereses subalternos, cuyos dilemas son muy sencillos pues se resuelven por el mejor postor o conveniencia propia.
No hay duda de que una misión esencial de la prensa es denunciar las irregularidades de las personas públicas sin distingo de su filiación política ni, incluso, la procedencia de la información que sustenta la denuncia.
Pero también cabe preguntarse por esto último, es decir, si hay alguien dedicado a producir, por interés político dirigido, de otro, información sobre determinadas personas públicas.
Hay denuncias 'sencillas', como las que provienen de alguien molesto con el denunciado. Otras son 'complejas' porque es difícil que un medio realice un seguimiento prolongado a políticos de relevancia menor. Con frecuencia, ni siquiera se conoce quién nos proporciona el 'dato' o el video revelador.
Esto no invalida, en modo alguno, la legitimidad de difundir este tipo de denuncias, porque lo que está mal, está mal, y debe ser informado de todas maneras a la opinión pública. Así actúa, por ejemplo, este diario.
Pero también es interesante explorar la sospecha creciente sobre la existencia de entidades privadas de inteligencia dedicadas a fisgonear la vida de ciertas personas, chuponear sus teléfonos o capturar sus emails. Su identificación también es un desafío pertinente.


