AUGUSTO ALVAREZ RODRICH

Director del Diario Perú 21

domingo, julio 08, 2007

KAUSACHUM MACHU PICCHU : LUEGO DE SU ELECCION COMO UNA DE LAS 7 NUEVAS MARAVILLAS DEL MUNDO

Somos un país que usualmente anda con la autoestima baja, a pesar de todos los recursos y el enorme potencial con el que contamos. Donde muchos monumentos conmemoran a héroes dignos pero de guerras que perdimos, donde casi todos los gobiernos acaban defraudando a la población y embarrados por la corrupción y la impericia, donde cada congreso es peor que el anterior, donde la justicia se imparte con frecuencia al mejor postor, donde ni se puede elegir un Tribunal Constitucional con decencia, y donde nuestra selección de fútbol nos ilusiona para luego tirarnos abajo (y ojalá que el resultado de esta tarde frente a Argentina sea una excepción).

Por ello, es una noticia magnífica la elección de Machu Picchu como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Moderno, junto con la Gran Muralla China, las ruinas de Petra (Jordania), la estatua del Cristo Redentor de Río de Janeiro (Brasil), la pirámide maya de Chichén-Itzá (México), el Coliseo Romano (Italia), y el palacio de Taj Mahal (India), de acuerdo con el sondeo internacional organizado por la Fundación New7Wonder entre la lista de veintiún monumentos que participaron en el concurso.

Los peruanos ya sabíamos, antes de este evento, que Machu Picchu era una maravilla, pero este concurso ayudará a que eso lo sepan, a partir de ahora, todo el mundo.

Se puede objetar la metodología seguida por New7Wonder, tal como lo ha hecho Unesco, o el espíritu comercial que subyace en el mismo, pero lo cierto es que Machu Picchu se convertirá, después de su elección como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, en un polo turístico internacional de primer nivel.

Esto plantea el desafío de preparar al país para aprovechar el incremento del número de turistas que, previsiblemente, vendrán al país como consecuencia de la publicidad, empezando por el propio santuario histórico de Machu Picchu, el cual necesita de un esfuerzo para ser conservado apropiadamente.

En este sentido, a celebrar la merecida elección de Machu Picchu pero, también, a prepararnos para aprovechar sus consecuencias.